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Lo que Esteban Bullrich no entendió.

Todo lo que el ex ministro pasó por alto cuando quiso usar nuestros propios argumentos en nuestra contra.

¿Nunca les pasó eso de estar discutiendo con un ignorante soberbio que les quiere dar vuelta sus argumentos para ganarles la partida? Discutir con esa gente es como discutir con el picaporte de la puerta, porque de verdad parece que se esfuerzan por no entender nada.

Hace dos artículos discutimos el concepto de “mansplaining” y entendimos las consecuencias de la arrogancia de los machos que nos quieren explicar las cosas que ya sabemos, o peor: de las que nosotrxs mismxs enunciamos. Pero el ex ministro Bullrich no entendió nada.

Esteban Bullrich, el ex ministro de Educación que quiso reinstaurar la educación católica en las escuelas públicas, primitivismo que pensamos que habíamos dejado atrás, y desfinanciar la política de Educación Sexual Integral, realmente parece que se esfuerza para entender las cosas al revés. Para no entender nada.

En una entrevista a FM Blue, Bullrich confundió conceptos bastante básicos del movimiento feminista cuando quiso opinar sobre el aborto y dijo lo primero que pasó por su cabeza. Y no, no fue nada brillante.

“Ni una menos también es si hay una beba adentro… Ni una menos. Porque también la estás matando. Eso es lo que yo creo, por eso mi posición es contra el aborto.”

Dejando el debate aborto sí-no de lado (porque toma bastante más que un artículo de 3000 palabras para zanjar semejante cuestión), el argumento del candidato de Cambiemos peca de varios vicios de origen.

En primer lugar, vayamos a las definiciones. El femicidio es por definición un CRIMEN DE ODIO cometido contra una mujer por su condición femenina. La primera promotora del concepto fue Diana Russell, y su definición habla del “asesinato de mujeres por hombres motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres”. El aborto, por su parte, es la interrupción voluntaria o involuntaria del embarazo antes de que el embrión o feto estén en condiciones de vivir fuera del útero. La Organización Mundial de la Salud así lo define, y diferencia entre la forma segura y la insegura de llevarlo a cabo.

Estamos de acuerdo en que no son lo mismo, ¿verdad? En un caso un hombre ve a la mujer como su propiedad, la odia y/o siente placer ante su asesinato; como varixs teóricxs han señalado, el femicidio tiene una carga correctiva por parte del perpetrador contra una mujer que, según su perspectiva, ha osado desafiar las reglas del Sagrado Orden Patriarcal de las Cosas Existentes. El aborto no es un asesinato sino la interrupción de un embarazo antes de que el embrión sea viable extrauterinamente. Y como la definición del inicio de la vida es diferente según cada país he ahí el quid del debate antiabortista, más allá de que la opinión médica mundial parece inclinarse a señalar el inicio de la vida cuando empieza la actividad cerebral (luego de varias semanas de embarazo, dando lugar a una definición de aborto que no encaja con el asesinato).

Pero opinión aparte, podemos acordar que son cosas diferentes: el aborto no es un crimen de odio, el femicidio sí lo es.

En segundo lugar, siguiendo con esta línea y retomando a mi tocaya Malena Pichot, ninguna embarazada aborta pensando que lo hace por odio a su feto presuntamente femenino. Además, teniendo en cuenta los tiempos de los abortos mayoritarios, ni siquiera sabe el sexo del embrión en ese momento, por lo que no es un argumento viable siquiera.

Los abortos del tercer trimestre no los contemplo porque no les correspondería el nombre aborto sino parto fallido y además nadie que aborte en el tercer trimestre lo hace fácilmente: ese bebé claramente era deseado y buscado. No usen el dolor de padres que pierden unx hijx deseado para atacar a quienes eligen no seguir adelante con un embarazo que no quieren o no pueden sostener.

Las mujeres no abortan mujeres por su condición de futuras niñas. En los países donde hay abortos selectivos de fetos femeninos, como en China y el sudeste asiático en general, quienes impulsan esos abortos son los padres de familia, porque los hijos varones son más valorados socioculturalmente y de mayor ayuda a la economía familiar.

Y además, por ser una persona que se declara en contra del aborto, la frase de Bullrich se olvida curiosamente de los abortos a fetos masculinos…

En tercer lugar, lo que el ex ministro parece olvidar es que hay casos en que el aborto es una práctica legal y un derecho, aunque no se cumpla casi nunca. El aborto no punible aplica en nuestro país si el embarazo conlleva un peligro para la vida o la salud de la mujer o si es fruto de una violación (ratificado por la Corte Suprema en 2012 como válido para cualquier mujer y no sólo para mujeres discapacitadas).

Entonces, ¿cómo podría hablar de una práctica médica que es legal en ciertos casos como femicidio?

En cuarto lugar, y el argumento más importante para enterrar los dichos desafortunados de Bullrich en algún lugar lejano: el femicidio se enmarca como la máxima expresión de la violencia machista dentro de un sistema patriarcal que se sostiene en prácticas diarias, legislaciones arcaicas, costumbres y prejuicios. El aborto no es la máxima expresión de violencia del patriarcado contra la mujer ni mucho menos.

Sin embargo, Bullrich erró la relación entre el Ni Una Menos y el aborto, pero sí existe una relación entre ellos: sin aborto legal no hay Ni Una Menos. Mientras haya una sola mujer muerta después de un aborto mal hecho no podremos decir que somos una sociedad justa y equitativa.

Si, según el mismísimo Ministerio de Salud, hay cada año entre 360 mil a 450 mil abortos por año en Argentina, ¿no les parece que hay una enorme hipocresía en torno al tema? ¿Las mujeres de sectores altos pueden abortar ilegalmente tranquilas mientras las mujeres de sectores populares mueren por montones? ¿No podemos, por una vez en nuestra historia, debatir las cosas de manera seria?

No venga usted, Bullrich, hombre hetero y cis, de clase alta, a querer hacer mansplaining de algo que no entiende. Porque no vale proteger la vida de un feto mientras está dentro del útero de su madre, a quien usted sólo ve como un envase, si luego va a marginalizarlx y condenarlx a la pobreza más abyecta.

No vale cuidar sólo algunas vidas.

No vale debatir con argumentos no científicos y moralistas sobre la sangre de las muertas. Si vamos a debatir, que sea de verdad.

No vale no entender a propósito, Bullrich. No si nuestras vidas y nuestros derechos están en juego.

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  • SantiagoDelSel SantiagoDelSel 3 Ago. 2017 12:43

    Como en este país solo se discuten las medidas a corto plazo (legalizar o no el aborto) y no se valorizan medidas a largo plazo (como la educación sexual) muchos vamos a decir boludeces porque vemos tanta injusticia y no nos entra en la cabeza (femicidio, aborto, mala praxis).

  • pochoclocosmico pochoclocosmico 5 Ago. 2017 20:45 responde a SantiagoDelSel

    Comparto que debe ser una política integral de largo plazo que incluya la Educación Sexual Integral (política sobre la que estoy preparando un artículo), el acceso a medidas anticonceptivas y también el derecho al aborto legal, porque muchos son los motivos que pueden llevar a que la prevención falle. Lo que da bronca es que salga a opinar tan campante Bullrich siendo que él fue quien desfinanció la política de ESI durante su gestión como Ministro de Educación, y además que sea un hombre que pretende decidir sobre algo que no le afecta directamente (porque los úteros, a fin de cuentas, son nuestros, y el derecho a la autonomía sobre el cuerpo también). En fin, fue un mamarracho de su parte, pero es un tema que se debe debatir largo y tendido...en términos más maduros, claro está.